
Durante un año completo, Lorena Ortiz acompañó diferentes organizaciones y movimientos sociales dentro y fuera del país, se capacitó en técnicas para el manejo de sus bienes comunes, aprendió herramientas para la defensa de los derechos de las mujeres y el medio ambiente y entendió la necesidad de organizarse para defender y cuidar la vida.
Durante su recorrido, Lorena visitó proyectos de agroecología en Veracruz, Chiapas y Oaxaca, trabajó en comunidades que se han organizado para defender sus territorios en contra de la violencia y el despojo como San Salvador Atenco en el Estado de México y Acteal en el Estado de Chiapas, aprendió técnicas para el trabajo en grupo y la defensa de los derechos de las mujeres en Nicaragua.
Habló con mujeres víctimas de violencia, con campesinas y campesinos que han sufrido el despojo de sus tierras, con jóvenes que tienen la necesidad de ser escuchadas, con quienes han encontrado en el trabajo de la tierra su vocación, con personas que no se dan por vencidas, que luchan.
Durante este año, observó los ojos de quienes creen que existen otras formas de vida, se encontró con la mirada de quienes sueñan con mundos justos, sin violencia y donde se respete la vida y al medio ambiente.
Durante este año las emociones invadieron el corazón de Lorena, la rabia al mirar de cerca las injusticias que viven las personas la hizo entender que es necesaria la participación de muchas y muchos para lograr un cambio real. La alegría de los bailes, de los cantos y el sonido de las risas le recordó que es posible soñar y construir sociedades más justas. El ver las manos de quienes trabajan en armonía con la tierra le demostró que en su comunidad es posible trabajar por un mejor mundo, los abrazos y el amor de todas esas personas le demostraron que en este caminar no está sola, que son muchas y muchos quienes están dispuestas a luchar con ella para construir ese mundo con el que sueña, con el que muchas y muchos soñamos.
Fue un año diferente, un año que cambio su vida para siempre mostrándole su fortaleza, su gran potencial para transformar su realidad y la de quienes le rodean.
Agradecemos a Both ENDS y JWH initiative por habernos brindado la oportunidad de acompañar a Lorena en esta experiencia y haberle dado la oportunidad de caminar hacia donde sus sueños la llevan.
¡Felicidades Lorena!

