Consideramos que es fundamental generar espacios en los que las personas, tanto niñas, niños y jóvenes, como mujeres y hombres, puedan desarrollar procesos de reconocimiento y colaboración que les permitan exteriorizar emociones y percepciones y compartirlas generando procesos creativos colectivos. Es a partir de este tipo de encuentros que se puede cuestionar o reivindicar formas personales, colectivas y sociales y desarrollar, en conjunto, acciones contrahegemónicas.
Para ello posibilitamos espacios creativos y críticos en los que herramientas artísticas y lúdicas nos permiten dejar de ser cuerpos disciplinados para convertirnos en seres transformadores. Espacios en los que las historias de cada uno, sus preocupaciones y emociones, son dignificadas, para permitir una construcción colectiva que busca convertirse en acciones y prácticas transformadoras.
Por otra parte, apoyamos el desarrollo de tradiciones artísticas locales realizando ferias, muestras y documentos audiovisuales.
Reconocer el pasado es necesario para garantizar el futuro de los pueblos
